Pérdida de volumen cerebral por uso de smartphones: lo que revelan las neuroimágenes
- Espacio Pausers
- hace 1 día
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El debate sobre el impacto de los smartphones suele abordarse desde la perspectiva del tiempo de pantalla o la productividad. Sin embargo, la investigación neurocientífica ha comenzado a aportar datos objetivos mediante el uso de imágenes por resonancia magnética para analizar cómo el uso excesivo de estos dispositivos se asocia con cambios en la estructura y función del cerebro.
Los estudios de neuroimagen revelan que el uso problemático de smartphones está asociado con anomalías estructurales concretas, las cuales coinciden notablemente con las observadas en personas que padecen adicción a internet o trastornos por videojuegos. El hallazgo más consistente es una disminución en el volumen de la materia gris (el tejido donde se procesa la información) en las regiones frontales del cerebro y en la corteza cingulada anterior. Este menor volumen es especialmente evidente en quienes muestran adicción a las redes sociales y afecta de forma directa a la corteza prefrontal.
Más allá de la pérdida de volumen, las investigaciones muestran que los usuarios con uso excesivo presentan una menor complejidad en el plegamiento cortical; es decir, la estructura de la corteza cerebral es menos compleja y más lisa en zonas críticas como el giro frontal superior derecho y la corteza cingulada anterior.
Todas estas áreas afectadas se encargan de lo que la ciencia llama control ejecutivo: la capacidad que nos permite planificar una meta y concentrarnos en ella, en lugar de dejarnos llevar por el piloto automático o las conductas habituales. Regiones como el giro frontal superior y la corteza prefrontal funcionan, literalmente, como los motores de nuestra memoria de trabajo y de la introspección. Cuando se debilitan, perdemos la capacidad de sostener la atención profunda en las tareas (como leer un libro o trabajar sin mirar la pantalla) y nos cuesta más registrar nuestro propio estado interno.
Por otro lado, estructuras como la corteza cingulada anterior y la región orbitofrontal lateral actúan como el freno biológico del cerebro. Son las encargadas de evaluar si una recompensa vale la pena y de frenar los impulsos automáticos. Si este freno se desgasta, el cerebro pierde la capacidad de regularse y de decir "basta", dejando la puerta abierta a la compulsión.
Esto conlleva un funcionamiento reducido en la vida diaria, facilitando además una mayor propensión a sufrir problemas de ansiedad y depresión.
Los usuarios problemáticos de smartphones obtienen puntuaciones significativamente más altas en pruebas para medir la depresión, la ansiedad y los problemas relacionados con el consumo de alcohol en comparación con los grupos sanos. En conclusión, la neuroimagen revela que el uso excesivo de smartphones está ligado a mecanismos neurobiológicos comunes de las adicciones tradicionales, alterando de forma medible las estructuras cerebrales encargadas de regular nuestros impulsos y nuestra capacidad de atención.
Los datos de la neuroimagen nos obligan a cambiar drásticamente la forma en que entendemos nuestra relación con la tecnología. El uso excesivo del teléfono celular no es un simple mal hábito, una distracción inofensiva o un síntoma de pereza actual. Al usarlo de manera problemática, estamos, literalmente, limando los frenos biológicos del cerebro y desgastando las funciones ejecutivas que son indispensables para sostener una vida saludable, consciente y enfocada. Proteger nuestra corteza cerebral es una necesidad biológica urgente para preservar nuestra propia autonomía.
Referencias:
Lee, D., Namkoong, K., Lee, J., Lee, B. O., & Jung, Y. Anomalías en la sustancia gris orbitofrontal lateral en sujetos con uso problemático de teléfonos inteligentes.
Hirjak, D., Wolf, N. D., Koenig, J., Henemann, G. M., Schmitgen, M. M., Kubera, K. M., Sambataro, F., Leménager, T., & Wolf, R. C. Variación de la superficie cortical en individuos con uso excesivo de teléfonos inteligentes.
Montag, C., & Becker, B. (2023). Neuroimagen de los efectos del uso (excesivo) de teléfonos inteligentes en función y estructura del cerebro: una revisión de la actualidad. Psicorradiología, 3, 1–13.



